Durante un tiempo familiares mios tuvieron la costumbre de llevarme a dar el rol a Tepito cada pinche fin de semana, entrabamos por el lado de Reforma y Granada, y fue ahí básicamente, en esa zona del barrio, donde pude ver algunas cosas por primera vez en mi vida, como gueyes fumando mota y tomando caguamas en las esquinas y rucos vendiendo ropa recien tumbada que todavia olia a perfume, la salsa era parte del sonido que acompañaba a la mayoria de los comerciantes y pranganas del barrio, caminando hacia el centro por esa calle aun quedan algunas tiendas de discos que se especializan en este genero, Hector Lavoe y Ruben Blades con su peculiar manera de contar historias son probablemente mis interpretes favoritos.
La curiosidad te irrita la moral… te encanas en el bailoteo ¡hermana! tu lacorro es mu feo ¡que nus maten! traten sus manejos, de primejos no se fíen jambos majos que las píen, ríen con las michubirri los pamplinas, rap en papelinas se combinan con pregón ¡vaya papelón, campeón
¡Ala, venga, hijo dale! si tiene que ser por narices como él diga si es que te ponen de ignorante, de perro maleante, según del barrio en que tu vivas, achanta el mirlo cara estaca, chico aquí, ¿por qué tú impides que florezca en el jardín? Ignorando el pedigrí hoy soltamos tarascás..
Una joven Belga de 18 años acude al estudio de tatuajes con su padre como acompañante, ella solicita 3 estrellas debajo del ojo izquierdo y al comenzar a tatuarla se queda “profundamente” dormida y su padre sale por un helado, al despertar tiene 56 estrellas y su padre ha regresado. HA HA